Perdón por el ruido, perdón por las voces
perdón por el sigilo, perdón por ser un once
perdón por caer al precipicio, perdón por no saber levantarme.
Perdón por hacer y no decir, perdón por sufrir y no temer
perdón por entrar y no salir, perdón por reír y no socorrer
perdón por amar y no medir, perdón por compartir y no saber ver.
Perdón por mirarme a mí y no a ti, perdón por soñar y no sonreír
perdón por divertir y no trabajar, perdón por dormir y no recordar
perdón por morir y no levantar, perdón por cumplir y no disfrutar.
Perdón por mí, perdón por dudar
perdón por sufrir, perdón por aguantar
perdón por latir, perdón por olvidar.
Perdón por el ruido que puedo generar cuando fracaso, cuando me equivoco o cuando me callo.
Perdón por las voces que doy aunque esté callado, aunque sólo con la mirada manifieste mi desesperación.
Perdón por el sigilo, por no saber cuándo hablar o cuándo callar y camuflarlo con atención en el silencio.
Perdón por ser un once, por querer juntar dos unos en vez de sumarlos, por tener miedo a salir de mí mismo y ser simplemente feliz.
Perdón por mis caídas, por las veces en que fracaso y sólo miro hacia abajo.
Perdón por no saber levantarme, perdón por atarme a una pequeña estaca y creer que no puedo ser completamente libre.
Perdón por hacer y no decir, por querer salir solo y no querer pedir ayuda.
Perdón por sufrir y no temer, por tener siempre esperanza y vivir el sufrimiento como es y no como el miedo me obliga a vivirlo.
Perdón por entrar y no salir, perdón por querer estar en todas partes y por tener miedo a que me echen.
Perdón por reír y no socorrer, perdón por ser tan seguro y no poder ayudar a quien es inseguro.
Perdón por amar y no medir, perdón por querer dar el infinito sin pensar en que la otra persona necesita aún empezar a caminar.
Perdón por compartir y no querer ver, perdón por dar mucho y comprender menos de lo que debería lo que necesitan.
Perdón por mirarme a mí y no a ti, por creer que mi felicidad siempre lleva a la felicidad del resto porque siento que no busco la mía, sino la suya.
Perdón por soñar y no sonreír, por no dejar que la alegría guíe los momentos tristes y los tristes los momentos alegres.
Perdón por divertir y no trabajar, por aprender mucho y no deleitarme con el recuerdo, con el todo entero.
Perdón por dormir y no recordar, por ser más feliz por unos momentos y a la hora de levantarme empezar a olvidarlo.
Perdón por morir y no levantar, por fracasar y no ser capaz de reponerme, por dudar de los que me quieren ayudar a levantarme.
Perdón por cumplir y no disfrutar, por no aprobar los exámenes porque disfruté y aprendí sino por sentir una presión que me hace también suspender.
Perdón por mí, por todo lo que soy y en realidad nunca fui, por querer ser algunas veces quien no soy.
Perdón por dudar, por dudar de quién soy, de quiénes sois, de quién me quiere y de con quién puedo contar.
Perdón por sufrir, por no querer disfrutar cuando debía y por provocar sufrimiento innecesario a mi alrededor.
Perdón por aguantar, por aguantar el sufrimiento que por dentro me atormenta y que tengo miedo de mostrar por si me rechazan.
Perdón por latir, perdón por no vivir la vida que se me regala.
Perdón por olvidar, por olvidar que amo y que no estoy solo, por olvidar que la vida es sueño y que yo soy un regalo.
Me gusta:
Me gusta Cargando...